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Parque Ischigualasto: Las extrañas formas geológicas en una zona habitada por los primeros dinosaurios

El parque provincial en San Juan de Argentina, anteriormente conocido como “Valle de la Luna”, celebra un aumento de sus visitantes desde que Coldplay presentó hace un año su último disco. Conoce en este artículo su historia, los dinosaurios que lo habitaron, su más reciente descubrimiento, la amenaza del cambio climático, y por qué es uno de los principales destinos jurásicos del planeta.

Muchas historias dieron origen a la historia que está por comenzar. Mientras avanzamos en un auto alquilado, bajo el sol de un mediodía de fines de invierno, y el guardaparques nos enumera todas las geoformas que estamos por conocer, pienso en el inicio de todo: en los magistrales procesos geológicos que dieron forma a nuestro planeta y los esfuerzos de hombres y mujeres por entenderlos.

Antes de que estas tierras fueran un ícono turístico que atrae a miles de personas al año -y hasta a la banda Coldplay, que lo eligió para presentar su último disco- intrépidos paleontólogos tuvieron que descubrir sus fósiles en busca de gloria. Pero primero tuvieron que existir los seres vivos más peligrosos que habitaron la Tierra: cuando esto era una sabana llena de vida, reinaban los dinosaurios.

“Ischigualasto es un vocablo que proviene del pueblo originario diaguita que habitaba la zona. La terminación asto significa ‘pueblo de’; no conocemos la primera parte, hay muchas teorías, pero la más aceptada es ‘lugar sin vida’”, explica Alejandro Sosa, guardaparques, mientras nos acercamos al Valle Pintado, el inicio del circuito tradicional que propone el parque.

Desde acá arriba se pueden observar todas las edades geológicas. Cuando comenzaron a evolucionar los primeros dinosaurios, esta zona era una cuenca con ríos y lagos que acumulaban sedimentos y fosilizaban los restos de los animales. “La placa tectónica de Nazca, que está bajo el Pacífico, hace unos 60 millones de años choca con la placa de Sudamérica y empieza a empujar hacia arriba, en un proceso conocido como subducción. Esto genera la Cordillera de Los Andes, por un lado, y por el otro, hace
aflorar todos estos fósiles nuevamente”, dice Alejandro en su camino a la vista panorámica del Valle.